Manuela S.

No nos conocíamos, pero 5 minutos de intercambio contigo al principio fueron suficientes para que tuviera suficiente confianza en ti para abrirme en una sesión de coaching sobre temas que me preocupaban profundamente.
Me podía sentir protegida contigo, siempre acompañada amorosamente en mis procesos por los que pasé. ¡Lo haces maravillosamente! ¡Me gustaría mucho tener otra sesión de coaching contigo!